Los lentes Oakley de Dennis Rodman marcaron una época donde el estilo deportivo y la provocación se mezclaban sin pedir permiso. Rodman los usaba como una extensión de su personalidad: extravagante, impredecible y visionaria. En los noventa, cuando el “cool” todavía seguía ciertas normas, él lo rompió todo. Los Oakley no eran solo un accesorio técnico, en Rodman se convirtieron en una pieza de performance. Eran símbolo de velocidad, de rareza, de ser “demasiado” para el momento. Hoy se...