🏹 ¿Sabías que una de las victorias más imposibles de la historia se ganó gracias al barro y no solo al acero? El 25 de octubre de 1415, día de San Crispín, el rey Enrique V de Inglaterra miraba a su ejército con preocupación: eran hombres enfermos de disentería, hambrientos y superados en número de cinco a uno por la flor y nata de la nobleza francesa. Parecía un suicidio garantizado. Los franceses estaban tan seguros de su triunfo que, según las crónicas, ya celebraban antes de empezar...