El verbo trabajar y el sustantivo trabajo son, hoy por hoy, dos de los términos más solícitos en idioma castellano. Se han hecho importantes a base de circunstancias. En España, por ejemplo, por tratarse de vocablos cotizados a precio de pepita de oro. En Latinoamérica, por estar viviendo uno de sus mejores momentos. Hagamos Justicia con ellos entonces. Porque por mucho que digan esos madrugadores nórdicos de nosotros los latinos, en estos ‘sures’ también nos importan esas palabras. Vale que...